martes, 16 de agosto de 2016

FANTASÍAS SEXUALES

Golden Sex Dreams
11 de julio del 2016





¡Qué maravilla la libertad de nuestra mente!

El único lugar en el que todo se permite. Un rincón en el que podemos representar todo lo que queramos sin necesidad alguna de convertirlo en realidad. Todo lo que no nos atrevemos a ejecutar, nuestra cabeza lo imagina. Algo muy normal en el ser humano. Instintos con los que ya nacemos y que, sin embargo, vamos maquillando e incluso borrando con sentimientos de culpabilidad mientras vamos adquiriendo madurez. La imaginación es lo que estimula nuestro placer. Puedes soñar y alcanzar lo inalcanzable. Pequeños segundos de satisfacción mental e incluso sensorial. ¡No necesitas nada ni a nadie! Un viaje placentero que ejercita tu mejor bienestar y pone en práctica la masturbación. Ese acto tan necesario que invita a quererte y conocerte mejor.
Las perversiones estan presentes incluso entre las personas más sanas. La disfunción entre el bien y el mal es otro tema. Por lo general, los secretos que albergamos cada uno son instantes íntimos que nos gusta guardar. Otras veces compartir y en ocasiones lograr ponerlos en práctica con la aprobación y el máximo respeto.
Golden Sex Dreams os invita a ir rompiendo barreras e ir deshaciendo los tabúes para ir recuperando de nuevo nuestra esencia natural. Hablar con naturalidad de estos temas normaliza la salud sexual, e incluso, establece la igualdad entre tod@s.Permítete ser libre y si tienes la oportunidad de poner en práctica tu fantasía, aquí va nuestro consejo… Lo último que querrás es que acabe demasiado pronto. Por ello, haz durar la experiencia lo máximo que puedas… retrasar la eyaculación aumentará el placer de tod@s.

Algunas fantasías comunes entre mujeres y hombres

  • Sexo con una persona desconocida.
  • Hacer un trío.
  • Sexo con el género contrario (no es necesario que sea bajo una mirada homosexual, sólo por experimentar).
  • Sexo dominante, apasionado y forzado sin ser violento.
  • Dominación y sumisión, sadomasoquismo.
  • Sexo en un lugar público (ascensor, cine, avión, lavabos de un local, parque,…).
  • Exhibicionismo y voyeurismo, ser mirado y mirar cuando se tiene relaciones.
  • Intercambios de pareja.
  • Observar como se masturba tu acompañante.

Desenfreno total - Relato Erotico



Nunca he destacado por la calle por ser una chica 10. De esas que levantan pasiones cuando andan. A lo más, algún que otro piropo perdido por parte de algún obrero viejo y feo, una vez que se me levantó el vestido con el viento.
No, yo soy una chica normal y corriente, tirando a bajita y morena. No estoy gorda, pero tampoco tengo un cuerpo estilizado. De cara soy normal, ni guapa ni fea, para gustos se hicieron los colores, ¿verdad? He tenido varias relaciones con varios chicos, antes de que me pasara lo que os voy a contar, pero muy normales, no creo que destacara mucho en la cama ni cosas de esas. Cuando salgo con mis amigas tengo éxito, es cierto, pero más porque suelo caer bien a los chicos que porque sea una belleza…
Trabajo en un supermercado en una ciudad del País Valenciano, pero no voy a dar más datos, perdonadme, porque no quiero que nadie se llegue a dar cuenta de quién soy. En ese momento tenía 21 años y estaba saliendo con un antiguo compañero de instituto, nos habíamos encontrado un día en un bar de copas, nos enrollamos esa misma noche y empezamos a salir más o menos formalmente. Vamos, yo le consideraba mi novio y él me consideraba su novia. Llevábamos así más de un año. Yo acababa de terminar en la universidad, y como tampoco había destacado muchísimo en los estudios, soy así de normal, me había buscado un trabajillo donde fuera, mientras que estudiaba idiomas e informática, en fin, para completar estudios, ya sabéis.
Como ya he dicho, encontré trabajo en un pequeño supermercado, ni siquiera en un hipermercado o algo así. Me pusieron a trabajar primero de reponedora, pero finalmente, como se me daba bien la gente el jefe se decidió a ponerme de cara al público en la sección de congelados. A veces mi novio venía a buscarme, cuando podíamos echábamos un polvo rápido, a veces se la chupaba, Y ya se lo había hecho a otros, pero tampoco lo hacía con demasiado entusiasmo y jamás le había permitido que se corriera en mi boca. Él tampoco es que fuera una maravilla, la mayor parte de las veces terminaba casi antes de que yo hubiera empezado. Pero como yo tampoco había tenido muchas experiencias en mi vida, casi me había acostumbrado a que fuera así.

El día que empezó todo yo estaba en los congelados, como cada día, de pronto, un hombre dio un tropezón y se cayó. Acudí para ver si se había hecho daño, pero me dijo que no. No sé lo que me pasó, pero notar cómo me “repasaba” el escote y el culo, me puso cachonda. Él me miró los pezones y yo, roja como un tomate, me di la vuelta un poco y le pregunté si podía ayudarle en algo, el hombre tartamudeó un poco, estaba tan nervioso como yo. Diciendo que no, me dio las gracias y se marchó. Me quedé en medio del pasillo, más caliente que una perra en celo y me puse a recoger unas cajas. No podía concentrarme, así que pensé que lo mejor era hacer como la mayoría de las veces cuando acabo con mi novio, ir al baño y masturbarme. Le pedí a un compañero que se quedara mientras iba al baño y me fui a la parte de atrás.
Mis pezones, se iban poniendo cada vez más duros solo pensando en aquel hombre que había despertado mis instintos. Cuando estaba cerca del baño, y al estar sola, comencé a acariciarme los pezones. Y hubo un momento que puse mi mano en mi entrepierna, cuando oí un ruido, de nuevo me ruboricé, cuando vi que era uno de los repartidores. Me di la vuelta para meterme al aseo y no sé por qué lo hice, pero me desabroché en un segundo los dos botones superiores de mi bata de trabajo. Como ya he dicho, ese día no llevaba sujetador y con los pechos erectos como los tenía me acerqué al repartidor, preguntándole si quería ayuda, según andaba notaba que mi bata se abría y cerraba dándole una visión bastante buena al chico que había abierto la boca mientras me decía en voz muy bajita que no necesitaba ayuda.
– Yo creo que sí la necesitas. Y cierra la boca, que te van entrar moscas…- le dije, con una sonrisa.
– Solo tengo que coger esa caja – dijo agachándose, aunque sin poder apartar la vista de mis pechos.
Me las arreglé para inclinarme lo suficiente para que él tuviera una buena visión. Su polla había comenzado a crecer. Cuando él se levantó con la caja en las manos, le rocé suavemente el paquete y a él se le cayó de las manos la caja. Es que era un chico muy joven, 19 años, y acababa de entrar en la empresa. Era la primera vez que le veía, pues no siempre venían los mismos. Le pedí perdón por haberle tocado y me respondió poniendo una de sus manos en una de mis tetas, como con miedo. Yo no hice nada, así que se animó y me cogió la otra. No me creía que pudiera estar haciendo aquello, pero todo se disparó. Comenzamos a besarnos como si fuera lo último que hacíamos en nuestras vidas. Entonces yo le saqué la polla del pantalón y me arrodillé a chupársela, como nunca había hecho en mi vida. Casi explota allí mismo, aunque me di cuenta y no quise quedarme así, teniendo que masturbarme al final. Le cogí de la camiseta y le metí en el baño. El se sentó en la taza y yo, apartándome un poco la braga me metí su polla hasta el fondo. Estaba teniendo un orgasmo. No me lo podía creer.

Y seguí subiendo y bajando, pidiéndole que se aguantara. Entonces él me levantó, con fuerza, sin miramientos y me dio la vuelta, me la metió por detrás como si fuera una perra y cómo lo estaba disfrutando. Gemía sin parar, sin control, hasta que el chico estalló dentro de mí, también sin control ni nada, menos mal que tomaba la píldora y ni siquiera pensé en enfermedades. Me dejó las bragas destrozadas, y le dije que se largara y que no quería verle más. Yo me lavé como pude y tiré las bragas envueltas en mil papeles a la papelera. Solo de pensar que alguien me hubiera visto en esa situación me daba vergüenza. Volví a mi puesto de trabajo, diciéndole al jefe que no me encontraba muy bien y que por eso había tardado tanto. Me dijo que me fuera a casa, pero no quise.
Seguí trabajando y llegó un cliente que compró dos cajas de determinado producto. Allí solo tenía una, así que le dije que iba al almacén por la otra y él me dijo que mientras tanto pagaría. Puse las dos cajas en un carrito y le dije que se lo llevaba a su coche. El hombre, este sí que era barrigudo y viejo, me dijo que lo tenía aparcado en el garaje más próximo. El tío no me excitaba en absoluto, ni siquiera había pensado en el sexo con él, así que le acompañé. Cuando estábamos llegando, el hombre iba detrás de mí, el carro chocó un momento con una piedra de la carretera y se paró por un segundo. Eso bastó para que yo frenara en seco y el hombre chocara contra mí, mi culo tocó su paquete y durante esos dos segundos, yo se lo froté.
Pensé al momento, ¿pero qué hago? Y seguí mi camino, al entrar en la oscuridad y lo anterior, me desabroché el botón de la bata y caminé moviendo mis caderas delante del hombre. Sabía que el tío me miraba y no se lo podía creer, tendría como 60 años. Al meter las cajas en el capó del coche me incliné lo suficiente para darle una vista esplendida de mis tetas. Me estaba poniendo a cien, ya no podía parar. Al acabar, hice lo anterior, cuando iba delante me paré en seco, él chocó contra mí y yo me incliné a atar mi zapatilla, rozándole increíblemente. Su polla empezaba a crecer, era ahora o nunca. Me di la vuelta y me abrí la bata, el viejo, con los ojos fuera de las órbitas, me tocó el duro pezón con la mano y como le dejé comenzó a chupármelo mientras yo buscaba su polla. Joder, que grande la tenía el cabrón y le estaba creciendo rápido para ser tan viejo y decrepito. Se la manosee y le dije que me la metiera ya, que no podía más.

Entonces me di cuenta, en el coche había otro viejo, que acababa de abrir la puerta para ver mejor el espectáculo. Le hice señas para que se acercara y mientras le decía al otro que me la metiera, me ponía a cuatro patas sobre el suelo. El otro viejo llegó y comenzó a chuparme las tetas. Era increíble, me estaba follando dos viejos y me estaba gustando. Le saqué la polla al otro, era más pequeña y me la metí en la boca mientras el otro me follaba sin descanso. Me lo estaba pasando genial. Luego cambiaron y me puse a cabalgar sobre el viejo al que se la había chupado mientras el primero me tocaba y chupaba las tetas sin descanso.
El viejo se corrió justo en el momento en que íbamos a hacer otro cambio, pero lo hizo fuera de mí, el viejo que me chupaba las tetas, tomó rápidamente su lugar y me folló como un loco, estaba sobre mí, desenfrenado, pensé que igual le daba un ataque al corazón, ponía los ojos en blanco y se le estaba cayendo la baba y yo estaba teniendo otro orgasmo. Era increíble, con dos viejos asquerosos, hasta que también se corrió, mierda, otra vez dentro de mí, pensé que tenía que coger condones por si acaso, a este paso…
Uno de ellos se metió la mano al bolso y sacó dos billetes de 100 euros ¡Joder con los viejos! Encima me había tomado por una puta. Y eso, sin querer, hizo que me excitara. Arrancaron el coche y se marcharon. Estaba caliente otra vez y tuve la idea de buscar el peligro, algo que al momento olvidé, tampoco estaba en ese plan.
Llevaba la bata medio desabrochada, el guardia se dio cuenta y como no aparataba la vista de mis pechos, me abroché al momento, pidiéndole perdón recatadamente. El me dijo que no pidiera perdón, si a él le estaba haciendo un favor. Me reí, y sin querer le dije que podía hacerle más si él quería. ¡Joder! Pero qué me pasaba, yo nunca he sido así y ahí estaba diciéndole a un tío que me follara allí mismo. Decidí cambiarme de trabajo porque me daba la sensación de que todos sabían que era una golfa. Por supuesto, a mi novio no le dije nada, aunque al poco tiempo lo dejamos, pero esto es otra historia que ya os contaré otro día.
Besos a todos.

LAS MUJERES TAMBIÉN SE MASTURBAN VIENDO PORNO




¡Encontrar porno hetero femenino, cuesta un huevo!

Puede que no recurramos tanto al porno porqué no nos resulta tan necesario, porqué no se asocia a la mujer o porqué tampoco nos gusta tanto todo lo que hay en este mercado. Se asume, que para una mujer, es más común que vea porno en pareja en vez de mirarlo ella sola en la intimidad. Hay casos para todo. No existe regla alguna. Sin emabrago, esto no significa que no seamos visuales. Gran error el de aquellos que insisten en subrayar que los hombres son los únicos que se alegran la vista.

¡Sí, somos visuales!

Del mismo modo que nuestra cabeza genera imágenes y situaciones fantasiosas con el fin de estimularnos; una peli, una revista, un cómic o una lectura erótico-porno nos estimula igual. Y francamente ¿no sé qué hay de extraño? El ser humano, hombre y mujer, se caracteriza por la imaginación… y ambos somos capaces de percibir sensaciones a través de nuestrasfantasías. ¿Entonces? ¿Porqué sería tan extraño que una mujer se masturbase frente a una peli porno entonces? Si se excita mediante lo visual y percibe placer, ¡una no es de piedra!
Las mujeres también tratan al hombre como objeto. Sólo que se reconoce a menor escala ya que nuestro entorno está montado para que sea la mujer objeto quién destaque. Sin embargo, una cosa es cómo está montado el sistema y otra, cuál es la realidad. A nosotras también nos pone a 100 un cuerpo cañón y musculoso, un culo bien moldeado, un pene bien tieso… 😀 Pero también nos podemos excitar con escenas de mujeres como de hombres homosexuales… Cubrimos un abanico de posibilidades mucho más extenso que el hombre hetero. Y podríamos consumir mucha más variedad.

¿Los hombres cuando os imagináis a una mujer masturbándose… en qué pensáis que piensa?

Francamente, no se trata sólo de darle al dedo. Funcionamos igual que los hombres. También imaginamos situaciones placenteras y luego nos dejamos llevar. Por lo tanto, si nos encerrasen en una habitación solas y frente a una pantalla transmitiendo pornografía o acompañadas de una buena lectura erótica, nos pondríamos igual de enfermas. Y es que hay veces en que la excitación viene provocada por el deseo mental antes que la excitación física. La imaginación estimula un deseo que se acaba traduciendo en una estimulación genital. El único problema del porno es el de siempre. En su mayoría, no está pensado para la mujer. Es demasiado explícito en detalles femeninos y muestra un punto de vista enfocado en el hombre. Para ella, eso resulta totalmente innecesario y lo que hace su cerebro es concentrarse en la parte sensorial que le pueden provocar ciertas imágenes.



MASTURBACIÓN FEMENINA CON FRUTAS Y VERDURAS.



El sexo ecológico siempre ha sido un buen recurso para la autosatisfacción. No es ninguna bizarreara. Es algo que se viene utilizando desde hace mucho tiempo para poner en práctica la masturbación. Del mismo modo, que los chicos adolescentes ponen en práctica su imaginación para encontrar mil trucos económicos, las chicas jóvenes también son creativas en el momento de masturbarse. Cuando vayas al súper o pases por el mercado, échale un ojo al departamento de frutas y verduras. De acuerdo a tu apetito y a tu gusto, puedes comprar, plátanozanahoriapepino,calabacínpuerros, etc.

El plátano verde

El rey de los reyes. ¡Todo un clásico! Debes escoger el plátano verde y bien duro para que este no se parta. Es aconsejable no sacarle la cascara y añadirle un condón para que entre mejor. Hay quién lo ha probado sacándole la piel pero te arriesgas a desconcentrarte por miedo a que se rompa en dos 😉

Zanahorias, pepinos, calabacines, puerros…

En primer lugar, para evitar posibles casos de cistitis, debes lavar bien la verdura y utilizar un condón para cubrirla. Hay quién pone a hervir la verdura durante unos segundos, de esta manera además de higienizarla consigues una temperatura ideal. Más calentito y placentero. Como lubricante, también, puedes utilizar el aceite de oliva o de coco 😉

También hay quién le da a la mazorca

Las mazorcas de maíz son atractivas para el placer femenino por el granulado que tienen y su grosor. Una textura distinta que masajea y estimula tu vulva.

¿Has probado alguna vez la masturbación frente a un espejo?




La parte visual es el primer estimulante sexual. Seas hombre o seas mujer. ¡Sí las mujeres también aunque muchos no lo crean! Una mujer también se excita viéndose en acción, aunque para algunas resulte difícil reconocerse. Al principio, puede resultar incómodo o vergonzoso, pero la verdad es que puede ser una excelente herramienta para aquellas personas que más inseguras o que les cueste dejarse llevar en el acto sexual. Por esta razón, pruébalo primero estando sol@ en tu intimidad. ¡Te ayudará! 😉
El voyeurismo está presente en todos nosotr@s. ¡No te cortes!

En la mayoría de las ocasiones, las mujeres no vemos el mismo punto de vista que el hombre (P.O.V.).

Por ejemplo, posiciones como el perrito no suelen ser entre las más preferidas de las mujeres por perder el contacto visual entre la pareja. Tener visión de lo que ocurre colabora en reducir un posible sentimiento de sumisión por parte de la mujer. Del mismo modo, ellos pierden de vista la expresión de placer de ella. Con la ayuda de un espejo esos factores no se pierden y colaboran a aumentar el momento de éxtasis.

¿Hay mejor forma para tu autoestima que verte en acción con tu pareja?

Verás todo tu cuerpo en su máxima expresión y te sentirás poderos@. También disfrutarás del cuerpo de tu pareja y verás más detalles de su placer. La conocerás mejor. La complicidad entre ambos aumentará junto a vuestra confianza.
RELATOS EROTICOS


Se presentaba a una selección para un nuevo empleo en Alicante. Hacía tiempo que barajaba la posibilidad de ir a vivir allí. Fue un día intenso de reuniones, de test y además le dio la oportunidad de conocer a una mujer a la que siempre recordará.
Juan – Castellón
“Se precisa MONITOR DE TECNICAS DE ESTUDIO…”. Así empezaba el anuncio que me ha traído hasta aquí. Tras enviar mi curriculum, pasar toda una mañana rellenando test y una entrevista, me han citado en la sede central de la empresa de selección de personal. Está en el noveno piso de un moderno edificio, con decoración sobria pero lujosa, con amplias salas y grandes ventanales.
En una confortable sala de espera, nos encontramos cinco candidatos. Dos jóvenes, casi seguro recién licenciados que intercambian frases de circunstancia. Mientras esperamos, hago recuento mental sobre lo que se debe y lo que no se debe hacer en este tipo de entrevistas.
Estoy algo desentrenado, pues llevo once años como profesor de instituto y hace mucho tiempo que deje mis “exámenes”. Me presento porque me resulta atractiva la idea de trasladarme a Alicante, donde está la vacante.
Al abrirse la puerta de forma súbita, aterrizo de mis pensamientos y dirijo la mirada hacia la joven que acaba de entrar. Se presenta a todos con una amplia sonrisa, y un gesto como de pedir disculpas.
-Siento llegar tarde…el trafico…ya sabéis… -dice con voz algo temblorosa por los nervios-
Tendrá unos veinticinco. Es de mediana estatura, pelo castaño abundante y muy liso, cortado justo a la altura del hombro. Viste un elegante traje de chaqueta. Al sentarse, se desabrocha los botones de la chaqueta y cruza con cuidado sus piernas. La falda se adapta como un guante y a través de una abertura lateral deja adivinar el principio de sus muslos.
Fruto de nuestro mutuo desconocimiento, todos los candidatos nos observamos a hurtadillas, aunque para mí ya solo tiene importancia la nueva.
Aparte de ser una mujer atractiva, intuyo que ella sí que puede ser una rival a tener en cuenta. Tiene “eso”, que atrae a los demás, difícil de explicar y que tan buen resultado puede dar en las entrevistas; es una seductora muy sutil. Sin orden aparente, nos van llamando a la entrevista. Quedamos uno de los jóvenes, la chica y yo.
Entra una de las secretarias y dice:
-¿Quieres pasar, por favor? –Dirigiéndose a la chica-
Apresuradamente, la joven recoge el bolso, se levanta y se abotona la chaqueta. Intercambiamos una sonrisa y un gesto de deseos de buena suerte. A continuación, desaparece tras la puerta. Con la precipitación, al levantarse me ha regalado con la visión de su entrepierna y sus braguitas. Mientras espero mi turno, me recreo con este pensamiento.
Al salir de la entrevista, la secretaria me indica que el resto de los candidatos, están en el bar de la primera planta y que debemos volver todos para otra entrevista a las dos de la tarde. Por una parte me desagrada tener que pasar todo el día allí, pero por otra me atrae la idea de volver a ver a Lola, que así se llamaba.
Están todos en el bar charlando animadamente. Lola, sin intervenir demasiado, ya es el centro del grupo.
-Soy pedagoga –dice- y enseguida alguien hace el chiste “Ah, eso de los pies…”, a lo que responde con gesto de contrariedad:
-No, no tiene nada que ver.
Al girar un poco la cabeza, nuestras miradas se cruzan y sin palabras nos decimos que entre nosotros nos podemos entender mejor que con los demás
Ya que teníamos tiempo, decidimos comer todos juntos. Durante la comida, Lola se muestra simpática. La observo con discreción y cada vez me siento más atraído. Me gustan mucho sus movimientos, y ahora que está solo con camisa, se adivinan unas formas muy femeninas.
Al terminar de comer nos dirigimos todos hacia el ascensor. Ella va delante de mí. Su falda, aunque algo holgada, se va adaptando a las curvas de sus nalgas acompasadamente con sus pasos, y además se adivina un culo bien formado.
Sé que no está bien, pero al entrar al ascensor dejo ir mi mano. Con el dorso, le restriego suavemente el culo, siguiendo sus bonitas curvas. Ya que ha parecido accidental, ella ni se inmuta, en cambio a mi me ha llenado de deseo.
Sucesivamente han ido llamando a los otros candidatos y ya solo quedamos ella y yo. A Lola la vuelven a llamar antes que a mí y quedo solo en la sala. Al final de mi entrevista me indican que solo han quedado dos candidatos y que, hasta dentro de dos horas, estamos libres, ya que vendrá el jefe de la empresa de selección para hacer una última prueba.
Como no se qué hacer, lo primero que pienso es en ir al servicio. Resulta ser un lavabo enorme, con grandes reservados y amplios espejos.
Cuando ya iba a entrar en uno de los reservados, se abre la puerta del costado y aparece Lola. Ambos nos miramos con cara de extrañeza, y al final digo:
-Me parece que alguien se ha equivocado o… esto es un lavabo unisex como en Ally McBeal…
Volvemos a sonreír y sin darnos cuenta del sitio donde estamos, empezamos a intercambiar nuestras sensaciones del día, los nervios que se pasan, la cara tan dura que tienen los entrevistadores etc.
Se abre la puerta, nos sentimos como dos niños sorprendidos en una travesura y no se nos ocurre nada mejor que escondernos en un reservado. Se oye el taconeo de una mujer y como se acerca a nosotros. Frente a frente, nos miramos y con dificultad aguantamos la risa. Movidos por una fuerza misteriosa, nuestros cuerpos se van acercando hasta que nuestros labios se rozan levemente. Lola se retira rápidamente y sin proponérselo da un golpe en la pared y se le escapa un pequeño gemido.
Desde fuera, se oye:
-Te pasa algo ¿Te encuentras bien?
Lola responde:
-No, estoy bien, es que…
-Ya me imagino, los nervios del día, ¿No?”, continua la voz.
Nosotros desde dentro intercambiamos un gesto de complicidad.
Me acerco hacia ella, y la beso en el cuello. Entre ellas, intercambian varias frases, mientras que yo aprovecho la situación y me prodigo en caricias y besos, que parecen gustarle.
La puerta se abre de nuevo y se oye como dos mujeres hablan y hacen comentarios de los candidatos que han pasado hoy. Lola y yo nos concentramos en nuestras caricias. Mis manos se deslizan por debajo de su camisa hacia sus pechos, sujetos por un pequeño sujetador de muy fina tela que permite adivinar claramente donde están sus pezones. Los desabrocho y retiro hacia arriba y quedan a mi alcance dos lindas peritas que piden a gritos que me las coma; lo cual hago con sumo gusto. Ahora mis manos se dirigen hacia sus nalgas y al acariciarlas, la falda sube y baja deslizándose sobre su piel. Busco su entrepierna y encuentro sus braguitas hechas de fino satén. Por encima de ellas, froto sobre su sexo y pronto noto una ligera humedad y una tibieza estimulante. Lola me besa y mordisquea en el cuello, y cuando puede me pasa las manos sobre mi pecho peludo.
Cada vez froto sobre su sexo con más intensidad y ella abre sus piernas sin complejos para que mis caricias sean lo más “amplias” posibles. La puerta se abre de nuevo y tras ella desaparecen las voces. Lola y yo nos entregamos a nuestros sentidos, nos besamos y acariciamos con pasión. Mis dedos buscan el borde de sus bragas y tiran de ellas hacia abajo, ella me ayuda muy excitada. Mientras me bajo los pantalones, ella sujeta su falda ofreciéndome la visión de su sexo, que ya está ansioso por ser visitado.
Sin saber muy bien como, la penetro mientras rodea mi cintura con su pierna. Tras unos instantes, entre gemidos y suspiros ahogados en nuestras gargantas nos corremos los dos.
Con dificultad, recomponemos nuestra imagen de personas responsables y volvemos a la sala de espera. Nos sentamos uno enfrente del otro y nos observamos con detenimiento.
Sea cual sea el resultado de la selección, siempre recordaremos esta oferta de trabajo.
Además, yo nunca olvidare a Lola.

EL RETIFISMO, PLACER SEXUAL PARA HOMBRES Y MUJERES


A nuestro amplio, generoso e imaginativo glosario de parafilias ahora sumamos el Retifismo, un comportamiento bastante singular.

Por: Héctor Ramírez

Definitivamente, el placer sexual puede conseguirse de muchas formas distintas. El Retifismo es una parafilia que se caracteriza por la atracción fetichista hacia los zapatos, sean del tipo que sean. Este término viene del apellido del escritor francés Nicolás Edme Restif de la Bretonne quien fue uno de los primero en describir los síntomas de esta parafilia. El retifismo se considera por lo tanto, un epónimo, es decir, el nombre de una persona o lugar que da nombre a un concepto u objeto.
El Retifismo, placer sexual para hombres y mujeres
Tumblr: movieshes
Las personas que padecen este patrón de comportamiento sexual, entre otras cosas gustan de contemplar zapatos o bien de observar a la persona que los porta, independientemente de que esta sea hombre o mujer. Esta parafilia singularmente suele darse más en varones y se dice que quien presenta este comportamiento asocia el zapato y el pie con los genitales femeninos y la penetración.
Entre otras cosas, las personas que padecen el Retifismo, disfrutan acariciando, oliendo, besando o lamiendo el calzado de alguien más. A pesar de que pueda parecernos una parafilia bastante extraña, la atracción sexual por los zapatos es bastante frecuente e incluso presenta subparafilias dentro de la misma. Por ejemplo, la atracción hacia los zapatos de tacón alto se denomina altocalcifilia.
El Retifismo, placer sexual para hombres y mujeres
Tumblr: mycutecatsaismew
La altocalcifilia es un tipo de fetichismo en el que quien lo padece obtiene placer al observar o llevar puestos zapatos de tacón alto. Además de ser una subcategoría del Retifismo, la altocalcifilia también hace parte de los fetichismos asociados a prendas de vestir. Al igual que el Retifismo, esta parafilia se presenta comúnmente en hombres que disfrutan observando a mujeres que lucen este tipo de zapatos. Entre aquellos hombres que la padecen, el tipo más común es el oficinista, además de aquellos que se sienten atraídos por mujeres altas o aquellas que utilizan este calzado para aumentar su estatura.

TIPS PARA VOLVERLO LOCO EN LA CAMA


Por: Isabel Zuluaga

Tips para volverlo loco en la cama. ¡¿Quién dijo divas?! Es que así como a ellos también les pasa, a nosotras nos fascina ver cómo gozan a punta de todo lo que les hacemos. Siendo francas, a la hora de ‘tirar’ una de nuestras metas es volverlos locos en la cama hasta que nos declaren que somos el mejor polvo de sus vidas.
Concordemos en que hay nada que suba más la autoestima que ver como tu chico te desea y se vuelve loco por ti cada vez que te ve sin ropa.
Tips para volverlo loco en la cama
¿Quieres dejarlo viendo estrellas?  Toma nota de estos tips y vuélvelo loco en la cama, en el sofá, en el carro, en la pared o donde sea.

Tip No. 1:

Toma la iniciativa: A ellos no les gusta hacer todo el trabajo y por eso es mejor que seas tú quien dé el primer paso. Déjalo sin palabras y enséñale que eres tú quien manda. ¿Loco? ¡Já! Ese man va a quedar listico para el manicomio.

Tip No. 2:

Feedback: ¿Lo quieres ver loco? Gime, grita y hazle saber lo bien lo hace.

Tip No. 3:

Seguridad: No lo desinfles mencionándole una lista de ‘defectos’ que te has visto en el espejo. No hay nada que aburra o haga perder el interés.
Tips para volverlo loco en la cama
Demuéstrale que te sientes la mujer más sexy del mundo y verás como no solo lo volverás loco si no que te volverás irresistible ante sus ojos. ¡Ensáyalo!

Tip No. 4:

Tócate: Si existiera un manual de instrucciones para volver loco a un man, masturbarse delante suyo sería lo primero que saldría. No hay nada que los excite más que ver una de sus fantasías sexuales en vivo y en directo. Y si quieres estar en su mente todo el día llámalo y cuéntale que te tocaste pensando en él. ¡No hay pérdida!

Tip No. 5:

Innovación: Además de que les gusta que tomemos la iniciativa, les gusta que propongamos y créeme, a no ser que te hayas enamorado de un morrongo, entre más kinky mejor. Visita una sex shop y sorpréndelo con un par de esposas o un disfraz. Lo volverás loco, como esta canción:

15 ERRORES QUE COMETEN LOS HOMBRES EN EL SEXO

Por: Isabel Zuluaga

15 errores que cometen los hombres en el sexo. Hay mucho hombre por ahí que se autoproclama un dios del Olimpo pero no tiene ni idea de cómo hacernos gozar.
Eso lo sabemos muy bien porque mujer que se respete ha tenido un mal polvo, pero por pura prudencia se lo calla. Dejémonos de escrúpulos, pues aquí va una lista de sus 15 errores a la hora del “ñacañaca”.

Error No. 1:

Saltarse los juegos previos: Si en vez  de darnos besitos, caricias o mordiscos van directo al grano, perdieron o mejor dicho, nos perdieron.
15 errores que cometen los hombres en el sexo15 errores que cometen los hombres en el sexo

Error No. 2:

Olvidarse del clítoris: Es común que a la hora de tener sexo, ellos se centren en el punto G y dejen de lado el clítoris. Qué embarrada, porque el clítoris es el centro de placer de TODAS las mujeres.

Error No. 3:

Silencio: No se trata de ‘tirar” con una cacatúa, pero nosotras somos 100% auditivas, por lo cual es crucial que el sexo vaya acompañado de palabras bien dichas.  

Error No. 4:

Síndrome XXX: Lo siento, pero el sexo, por muy casual que sea, no es una película porno y mucho menos, una maratón.

Error No. 5:

Enfocarse en solo unas zonas del cuerpo: Hay manes que necesitan una clase de anatomía porque lo único que hacen  durante el sexo es estimularnos los pezones, la vagina y el ano. ¡¿A lo bien?! Si tan solo supieran que todo nuestro cuerpo es erógeno.

Error No. 6:

Mandones: Sí, rico que jueguen a dominarnos pero qué pereza cuando se toman el papel tan en serio a punto de cambiarnos de posición a su antojo. ¡Hello! El sexo no es un show de circo ni un manual de Kama Sutra.

Error No. 7:

La preguntica del millón: “¿Llegaste?”
15 errores que cometen los hombres en el sexo

Error No. 8:

Movernos la cabeza: No hay nada que nos enerve más que un tipo quiera que le practiquemossexo oral y nos sujete la cabeza para acercarla a su pene. ¿Qué les cuesta pedir?

Error No. 9:

Chaito: A no ser que sea sexo casual y ambos hayan acordado dejar de lado cualquier gesto de ternura, no hay nada peor que un man que se marche justo cuando terminó de hacer lo suyo. Eso nos hace sentir mal y utilizadas.

Error No. 10:

Que compitan contra sí mismos: Uno de los factores más importantes en el sexo es durar lo suficiente  para que ambos alcancen un orgasmo, sin embargo, hay hombres que se empeñan en durar una eternidad sin tener en cuenta cómo nos sentimos. ¡Mucho ego!

Error No. 11:

La otra preguntica: “¿Te está gustando?” En serio, no es necesario buscar reafirmación cada diez segundos.

Error No. 12:

Reprimidos: De las peores cosas que puede haber es un man cohibido en el sexo y que no se le mida a probar diferentes cosas.

Error No. 13:

“Mírame  y no me toqués”: Cuando no permiten que exploremos su cuerpo si no que quieren asumir el control de toda la situación. Está bien que nos quieran complacer, pero el sexo es un juego de dos y no saben de lo que se pierden al sacarnos de la cancha.

Error No. 14:

Uñas largas: A la hora de masturbarnos no hay nada más incómodo y doloroso que el roce de sus uñas. ¡Cortaúñas, por favor!

Error No. 15:

Insistir: Así como dice Meghan Trainor: “NO” y la insistencia se puede convertir en acoso.

16 POSICIONES SEXUALES PARA ALCANZAR EL ORGASMO MASCULINO

Por: Isabel Zuluaga

16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino. Nada mejor que ver cómo tu chico goza mientras ‘tiras’ con él. Si lo que deseas es convertirte en el mejor polvo de su vida y enloquecerlo de placer, más vale tener en cuenta estas 16 posiciones para alcanzar el orgasmo masculino.    

Posición No. 1:

Sometido: Mientras él se acuesta boca arriba tú te sentarás sobre él, le darás la espalda y harás lo tuyo con tus caderas.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 2:

Perrito: Colócate en cuatro mientras el se arrodilla por detrás. Dado a que durante esta postura la penetración es mucha más ajustada, él tendrá un orgasmo muy placentero.
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 3:

Dragón: Utiliza una almohada para recostarte a la altura del hueso púbico mientras el te penetra desde atrás. El contacto con tu pompis ayudará a que la excitación vaya a otro nivel.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 4:

Loto: Pídele a tu chico que se siente y cruce las piernas mientras te sientas encima suyo y abrazas su torso con las tuyas.
¡No te arrepentirás!  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 5:

De pie: Mientras él coloca sus manos en la base de tus muslos y te ayuda a sostenerte, tu tendrás control de todo el movimiento.
¡La penetración será intensa!  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 6:

Piernas sobre hombros: Acuéstate, deja que el te tome de la cintura mientras se inclina, sujeta tus muslos y te penetra.
¡Esto lo volverá loco!   
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 7:

Límite: Él debe sentarse en el borde de la cama y recostarse sobre unas almohadas mientras tu le das la espalda, te arrodillas y permites que él asuma el control de la situación.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 8:

Mariposa: Ubícate en un lugar alto y posiciona tus piernas sobre sus hombros. A su vez, el colocará sus manos debajo de tus  caderas para controlar los movimientos mientras te penetra.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 9:

Molino: Esta posición requiere de una pareja arriesgada. Siéntate sobre tu chico mientras él está acostado y gira tu cuerpo en 360 grados.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 10:

Perrito modificado: La idea de esta variante del perrito es que su estómago quede justo sobre tu espalda mientras el penetra. Esto le asegurará un potente orgasmo en menos de treinta segundos. 
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 11:

Misionera: Aquí tu vas encima y él está bocarriba. Abrázalo con tus extremidades e inclínate hacia delante mientras mueves tu cuerpo sobre el suyo.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 12:

Cucharita: Ambos deben mirar en la misma dirección mientras el te penetra y una vez encajados la acción dependerá de tu chico.   
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 13:

La gran V: Levanta tus piernas, ábrelas lo más que puedas hasta formar una “V” con éstas y disfruten mutuamente de la penetración.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 14:

La X: Él debe penetrarte en la posición misionero para después deslizar su pecho y piernas lejos de tu cuerpo hasta formar una “X”.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 15:

Vaquerita con ayuda: Siéntate sobre tu chico, usa su pecho como apoyo y muévete de arriba abajo mientras el te ayuda levantando su cadera para moverse al mismo tiempo.  
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino

Posición No. 16:

Misionero: ¿Quién lo diría? Esta es una de las posiciones que más placer brindan a los hombres. Lo importante es que no te las des de vaca muerta mientras él hace lo suyo.
16 posiciones sexuales para alcanzar el orgasmo masculino